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El aleteo del Murciélago

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¿Pejezombi?

Sin duda, los siguientes días serán los más difíciles para todos -electoralmente hablando-. En las redes sociales, día tras día, van subiendo de tono los ataques entre los seguidores de los candidatos presidenciales; todos quieren que gane su gallo o gallina.

Desde que empezó la contienda, he simpatizado con el candidato de la izquierda (que sea una o no auténtica izquierda no viene al caso en este momento) y no comulgo con ninguno de los partidos que ha estado en el poder. Las razones son más que obvias: la tremenda baja en el poder adquisitivo, la impunidad en casos como la Guardería ABC, la violencia brutal que ha dejado la pobreza, la pobreza misma y la falta de oportunidades para mejorar la vida de todos, a eso hay que sumarle el terrible cinismo de los partidos en solapar la corrupción de muchos de sus miembros y la nula intención de llevar ante la justicia a aquellos responsables de tantísimas tragedias en este sexenio.

Día tras día me encuentro con la expresión “Pejezombi” en las redes, aplicada a aquellos que se manifiestan, que leen, que se informan, que deciden no recurrir a las dos televisoras para buscar otros puntos de vista. Si son intelectuales, mucho peor.

Confieso que leo más libros que el mexicano promedio, desde novelas hasta ensayos; también confieso que no he visto Televisa desde 1993, que busco mis noticias en otros lugares, incluidos los periódicos de otros países, que analizo y cuestiono lo que cada uno de los candidatos dice y presenta, y que no me considero intelectual. ¿Seré un pejezombi por eso?

He tenido la suerte de viajar a distintos lugares de Europa y Estados Unidos; creo firmemente en la frase “Los viajes ilustran”, también creo que los libros, las pinturas, la música y el cine lo hacen. He visto cómo vive la gente en otros lugares del mundo y siempre que llego a casa me decepciono por unas cuantas de semanas y me pregunto ¿por qué nos conformamos con lo que los partidos nos imponen? ¿Por qué la clase media se ve obligada a vivir en cajas de cerillo y vivir al día? ¿Por qué a los pobres los han ignorado tantas décadas? ¿Por qué sólo los que viven del presupuesto, que no pagan impuestos toman las decisiones de peso en el país? ¿Por qué una persona tiene el poder de la educación? ¿Por qué hay tantas mafias culturales?

Sé que en otros países no todo es perfecto, que también hay gente corrupta en el gobierno, que hay pobres y desempleados, pero también sé que cuando hay una tragedia -como la de la Guardería ABC- la ley se impone. ¿Eso es mucho pedir? ¿Eso me convierte en un pejezombi?

Todos los candidatos tienen aciertos y fallas, son seres humanos, y no pondría las manos en el fuego por ninguno de ellos. Después de tantos años viviendo con el PRI y el PAN, es tiempo de que alguien siente las bases para recomponer el camino. En este momento, para mí, las propuestas de la izquierda me parecen la mejor opción, aunque me niego a aplaudir como foca de circo, todo lo que esta proponga si atenta contra nuestros derechos fundamentales, o tomen decisiones sin consultarnos a todos nosotros que pagamos sus sueldos.

Gane quien gane, lo cierto es que los problemas a los que nos hemos enfrentado durante décadas y que se han exacerbado en los últimos 12 años, no quedarán resueltos en el próximo sexenio. El trabajo no queda en manos de uno solo, del que habitará Los Pinos, el trabajo lo tenemos todos. De esa manera es como entiendo la República Amorosa que promueve López Obrador: ser honestos, ser educados, ser éticos.

Eso se ha perdido en el transcurso de los años. ¿Cuándo fue la última vez que le negaron una mordida a un policía, a un inspector? ¿Cuándo fue la última vez terminaron una fiesta temprano para no mantener despierto al vecindario con la música a todo volumen? ¿Cuándo fue la última vez que recogieron la basura de la calle antes de un aguacero? ¿La última vez que le cedieron el asiento a alguien que lo necesitaba? ¿La última vez que respetaron el espacio que habita su vecino? ¿La última vez que protegieron a una animal de ser maltratado? ¿La última vez que hablaron con la verdad?

Estas y tantas cosas son las que han quedado en el olvido, estas y tantas cosas no serán resueltas por López Obrador, Peña Nieto, Vázquez Mota o Quadri desde la oficina en Los Pinos. Eso está en nuestras manos.

Archivado en elecciones 2012

  1. niniamurcielago ha publicado esto